Hay un corazón hecho polvo
Para curarlo dos lonjas de queso
Y un pocillo amarillo a medio llenar con café recalentado
El pasado de un gato congelado en un baño sin luz trae el petricor del invierno a esta tarde con sol
Y el ruido de un cristal roto deja sorda a la niña de vestido rojo, que tenía los sueños intactos hasta hace cuatro días
El polvo no sirve para cimentar castillos de arena
El maullido del gato congelado marca el compás del baile de las hojas tristes de un sauce llorón
Un suspiro que se le escapó a la luna
Hoy la tristeza no se entiende
Hoy no se le entiende a la tristeza
Está borracha
Alcoholizada por los rayos del sol
Oigo el eco del maullido del gato de hielo, el mismo que sueña desde esta mañana con la eternidad en el lavamanos
¿Qué significará soñar con humanos?
Una noche estrellada amenaza con arrebatarme la punta del lápiz
Hoy la tristeza no se entiende, tiene forma de gato y es bien sabido que los gatos no saben ni quieren hablar con los humanos
